Más de 91.000 chinos son residentes legales en España

Guardamar del Segura, 12 de Julio de 2006
No se puede echar la culpa de todos los problemas sociales y económicos a la sociedad extranjera, éste es el mensaje que Amelia Petit, secretaria del Centro de Cultura Oriental en Valencia, ha intentado transmitir en el seminario “Vida y costumbres de las comunidades chinas en España y en el extranjero” en la Universidad de Verano Bancaja de Guardamar.
Según explica la socióloga, la inmigración china es la más antigua en España, ya que durante los años treinta empezaron a instalarse y a emprender negocios en el país. En la actualidad residen en España un total de 91.400 personas chinas, un 3,18% de la población española. “En la Comunidad Valenciana hay 15.199 personas procedentes de Asia, siendo sólo unas 5.000 personas chinas las que tienen tarjeta o autorización de residencia”, afirma Petit.
La especialista en migraciones destaca una característica que diferencia a los chinos de otros colectivos de inmigrantes “a diferencia del resto de comunidades, los chinos emigran con el objetivo de montar sus negocios”. Estos optan por el autoempleo y aceptan al principio condiciones infrahumanas para ahorrar el capital que les permita después iniciar su propio negocio.
Desde el inicio de la inmigración, la percepción hacia el colectivo se ha degradando considerablemente como consecuencia del “miedo a que quiten el trabajo de la población autóctona”, puntualiza la ponente. No obstante, la realidad es otra. Para Petit, la presencia de la población china se ha hecho visible en ciertos sectores de la economía local, “aunque insertándose en aquellos sectores que pasaban un momento de crisis, como el textil o el calzado”.
Algunos casos, como las naves de calzado que fueron quemadas en Elche, denotan el miedo del empresario español y dejan en evidencia el peso que tiene el empresario chino en el mercado. Además, Petit expone que el empresario español asocia “el progreso de los chinos con el comercio pirata”, lo que alimenta los brotes racistas.
Amelia Petit explica la situación de los inmigrantes en un contexto peculiar, ya que la mayoría de los participantes de la Universidad de Verano Bancaja de Guardamar proceden de países como Argelia, Marruecos, Túnez, Palestina, Francia, Colombia o Perú, de manera que el curso está teniendo una gran aceptación.

